La plaza bufanda

La plaza hay que usarla como una bufanda. Enróscatela al cuello, vamos. Deja que acaricie tu pecho. Abandónate a su bofetada de felpa dulce. Siempre tienes la opción, eso sí, de usar la plaza como un sombrero, como un puente

La plaza bufanda

La plaza hay que usarla como una bufanda. Enróscatela al cuello, vamos. Deja que acaricie tu pecho. Abandónate a su bofetada de felpa dulce. Siempre tienes la opción, eso sí, de usar la plaza como un sombrero, como un puente

La plaza puzzle

Podría prometerte palabras preciosa, pero prefiero pensamientos. Pasar por la plaza purifica. Pararse a pensar. Pasiones primerizas permiten participar poco a poco, por partes. Puede parecer pequeña pero penetra profundamente. Plantéatelo por placer, pero prueba por prudencia. Peor es la

La plaza puzzle

Podría prometerte palabras preciosa, pero prefiero pensamientos. Pasar por la plaza purifica. Pararse a pensar. Pasiones primerizas permiten participar poco a poco, por partes. Puede parecer pequeña pero penetra profundamente. Plantéatelo por placer, pero prueba por prudencia. Peor es la

Las plazas caleidoscópicas

Después de un tiempo viajando por pueblos y naturalezas de todo tipo llegué a una gran ciudad llamada Kalós. Las gentes de los alrededores me habían asegurado que no era una ciudad especialmente bella pero que había una plaza en

Las plazas caleidoscópicas

Después de un tiempo viajando por pueblos y naturalezas de todo tipo llegué a una gran ciudad llamada Kalós. Las gentes de los alrededores me habían asegurado que no era una ciudad especialmente bella pero que había una plaza en

Yo, plaza

Hubo un tiempo en el que me sentía plena. Llena de ti mi vida tenía sentido. Fui concebida para tenerte, para albergarte, para sentirte. Nací para encontrarte, para ayudarte a encontrarte con otros, para ayudarte a compartir. Después el compartir

Yo, plaza

Hubo un tiempo en el que me sentía plena. Llena de ti mi vida tenía sentido. Fui concebida para tenerte, para albergarte, para sentirte. Nací para encontrarte, para ayudarte a encontrarte con otros, para ayudarte a compartir. Después el compartir

La plaza es

Tirano da vueltas en su lecho. La sábana que se le enreda en la cintura no le deja respirar. Hace días que no puede dormir. Forcejea con la colcha, golpea la almohada, palmotea en el aire intentando sofocar el rumor.

La plaza es

Tirano da vueltas en su lecho. La sábana que se le enreda en la cintura no le deja respirar. Hace días que no puede dormir. Forcejea con la colcha, golpea la almohada, palmotea en el aire intentando sofocar el rumor.

La plaza del presente

Hoy, ahora, en este instante no existe nada más allá de esta plaza circular, de localización indeterminada, de luz blanca y de temperatura perfecta. Elijo sentarme en el centro, con los pies sostenidos por la arena cálida y la mirada

La plaza del presente

Hoy, ahora, en este instante no existe nada más allá de esta plaza circular, de localización indeterminada, de luz blanca y de temperatura perfecta. Elijo sentarme en el centro, con los pies sostenidos por la arena cálida y la mirada

La plaza subterránea

Una vez llegué a una plaza siempre viva y poblada. No era solo un lugar de paso, sino de residencia: mucha gente estaba allí sentada todo el tiempo, charlando y tomando té; los artistas ensayaban sus espectáculos; los ancianos fumaban

La plaza subterránea

Una vez llegué a una plaza siempre viva y poblada. No era solo un lugar de paso, sino de residencia: mucha gente estaba allí sentada todo el tiempo, charlando y tomando té; los artistas ensayaban sus espectáculos; los ancianos fumaban