Las plazas ancianas

Plácida, discreta, agrietada por el sol, en apariencia irrelevante, existe una plaza cuya fundación no recuerda civilización alguna. Una plaza tan antigua que sólo con poner un pie en ella y contemplarla, uno comprende por qué fue la primera plaza

Las plazas ancianas

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Las plazas inevitables

Te puede ocurrir que estés leyendo algo, mirando la televisión, removiendo el potaje en la olla haciendo tiempo para que se enfríe, cuando una distracción de origen incierto te detiene y posa tu atención sobre una de las patas del

Las plazas inevitables

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Las plazas kársticas

Nada más conquistar la cima del monte Antíthesis se dibuja una angosta plaza. Pese abrupto, es desde antaño único espacio público en el que tan escarpado paisaje se permite ser plaza. Todo allí es incómodo, pero sólo es allí donde

Las plazas kársticas

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Las plazas espejo

En los márgenes del río que une el mar de Munea con el mar de Aenum, se encuentran dos plazas que son el reflejo invertido exacto cada una de la otra. Por cada decisión que se toma en una, en

Las plazas espejo

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Las plazas eternas

En el límite oriental del continente, existe una plaza en lo más alto de un acantilado, justo donde la tierra acaba y ya no hay más que mar. Cada tarde al caer la noche da comienzo una masiva asamblea a

Las plazas eternas

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Las plazas digitales

Cuando se dieron los primeros encuentros la llamaron la Plaza de Silicio. Ya quedaba poca gente viva de las eras analógicas, y todo se empezaba a redefinir rápidamente. Una de las primeras cosas que se volvió a inventar fue la

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Las plazas silenciosas

Si caminas por ciertas calles que no voy a nombrar, y giras en ciertas esquinas que no pienso indicarte, después de atravesar esos perdidos callejones que no sabrás gracias a mí, entonces llegas a esa plaza. Es una plaza amplia,

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